Un día nuestros sueños nos llevaron de vuelta a Canfranc...

... recordé mis primeros esquís en Candanchú, mis primeros campamentos en Canal Roya, mis primeros pasos como monitor de tiempo libre en la casa de colonias junto al río, mis primeras escaladas en el Coll de Ladrones. Cuántos primeros pasos en un mismo lugar. Pero sobre todo recordé aquel olor a aceite quemado de los trenes en la estación, su vestíbulo, la gente subiendo y bajando del tren, sus largas y agradables cuatro horas desde Zaragoza, montañeros, esquiadores...cómo ha cambiado todo, ¡qué abandono!
Por un momento entristecí mientras se desvanecían aquellas imágenes, como si del color pasasen al blanco y negro. Sentí la necesidad de hacer algo, y así fué. Ahora subo casi todos los fines de semana; veo como la Estación se transforma, me manifiesto por la reapertura del Canfranc, paseo por sus montañas, observo su naturaleza, fotografío sus paisajes, convivo con sus gentes y vuelvo a deslizarme por su nieve.
Pero lo mejor es que todo ésto no lo hago solo, sino con mi mujer y mis hijos. Y contagiamos a familiares y amigos. ¿Te contagias tú también?

23 nov. 2009

RUTA HISTÓRICA POR EL VALLE DE CANFRANC .(2)

El Fuerte de Coll de Ladrones fue construido en 1758, como centro de un conjunto defensivo formado por éste, la Torre de la Espelunca, el Castillo de Canfranc y el Castillo de San Pedro (o Ciudadela ) de Jaca, tras desaparecer el Castillo de Candanchú. De esta manera se fortificaba la frontera contra los Hugonotes franceses del Bearn.
La actual estructura del fuerte data del año1900, habiéndose demolido el fuerte anterior. Pocos años antes se construyen dos torres de fusilería junto a la carretera, de las cuales sólo quedó una que se trasladó de ubicación al contruirse la Estación Internacional.
Una vez visitado el Fuerte de Coll de Ladrones, bajamos hasta la carretera para entrar en Canfranc-Estación, donde nos recibe el Antiguo Túnel ferroviario del Somport, que se construyó entre 1908 y 1914. Tras el accidente de l'estanguet en 1970 se cierra la línea internacional definitivamente y en la actualidad el Túnel alberga un importante laboratorio de física.
Visita obligada es la Estación Internacional, construida entre 1921 y 1925 e inaugurada por Alfonso XIII en 1928. Tuvo su esplendor en los años 30 y entre sus muros resuenan los ecos de innumerables historias de espionaje y contrabando como la de "el oro nazi".
Aquí podremos dar rienda suelta a nuetra afición por la fotografía recorriendo los distintos edificios, andenes, talleres, y viejos vagones esperando su fin.
También podremos admirar la fabulosa obra de ingeniería forestal que se realizó en los alrededores para proteger la Estación: encauzamiento y cambio de curso del Río Aragón, protecciones antialudes, reforestación con especies viables, canalización de los barrancos,...
Al salir de la población, y por la pista de Picaubé, que sale junto a la central hidroeléctrica, podemos acceder (tras unos 10 min. caminamdo) a algunos de los búnkers de la "Linea P", organización defensiva del pirineo construida entre 1939 y 1948 (tras la Guerra Civil), para evitar que los Nazis o los Aliados penetraran en España. La "Línea P" se componía de unos 10000 búnkers, aunque fueron terminados unos 6000 y nunca se llagaron a usar.
Uno de los búnkers, el más grande, se ha rehabilitado para ser usado como refugio de caminantes.
Siguiendo la carretera hacia Canfranc pueblo, y nada más pasar el túnel del km.666, se retoma el camino de Santiago por una escalera que desciende hacia el río. Desde aquí podemos ver una de las torretas de fusileros que se costruyeron alrededor de 1879. La Torre nº 2 se demolió en 1910 para costruir la Estación Internacional, y la nº 1 se entregó al Ministerio de Hacienda en 1934. Esta Torre se trasladó a su situación actual gracias a la presión vecinal y actualmente sirve como museo y centro de exposiciones. Tiene cuatro pisos y capacidad para 25 personas. Contaba con cocina, enfermería, calabozo, cuarto de oficiales y leñera.
Continuando , pues, el camino de Santiago, al bajar las escaleras hasta la parte baja de la presa, nos encontramos con los restos de la Torre de la Espelunca. Esta torre fue costruida en1592 por Tiburcio Spannochi durante el reinado de Felipe II sobre el camino de Santiago, que discurría bajo el pasadizo abovedado de la torre. Se construyó para defenderse de las incursiones francesas. Durante la Guerra de Sucesión española (1707), fue destruida y posteriormente reconstruida en 1757 como batería de artillería, usándose por primera vez en la Guerra contra la Convención o de los pirineos (durante la Revolución Francesa) 1792-1798.
En el siglo XIX fue desmantelada por las tropas francesas y estuvo abandonada hasta que en 1999 se redescubrieron los restos de la Torre. (Continuará)

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