Un día nuestros sueños nos llevaron de vuelta a Canfranc...

... recordé mis primeros esquís en Candanchú, mis primeros campamentos en Canal Roya, mis primeros pasos como monitor de tiempo libre en la casa de colonias junto al río, mis primeras escaladas en el Coll de Ladrones. Cuántos primeros pasos en un mismo lugar. Pero sobre todo recordé aquel olor a aceite quemado de los trenes en la estación, su vestíbulo, la gente subiendo y bajando del tren, sus largas y agradables cuatro horas desde Zaragoza, montañeros, esquiadores...cómo ha cambiado todo, ¡qué abandono!
Por un momento entristecí mientras se desvanecían aquellas imágenes, como si del color pasasen al blanco y negro. Sentí la necesidad de hacer algo, y así fué. Ahora subo casi todos los fines de semana; veo como la Estación se transforma, me manifiesto por la reapertura del Canfranc, paseo por sus montañas, observo su naturaleza, fotografío sus paisajes, convivo con sus gentes y vuelvo a deslizarme por su nieve.
Pero lo mejor es que todo ésto no lo hago solo, sino con mi mujer y mis hijos. Y contagiamos a familiares y amigos. ¿Te contagias tú también?

23 nov 2009

RUTA HISTÓRICA POR EL VALLE DE CANFRANC .(1)

Esta ruta, obviamente, discurre en su mayor parte por el camino de Santiago (GR-65.3). La iniciaremos en el puerto carretero del Somport (1632 m.), cuyo nombre procede del latín "Summus portus" y que significa "el puerto más alto". Es la frontera entre los valles del Aragón en España y del Aspe en Francia.
Aquí comienza el camino de Santiago aragonés, en un pequeño monumento al Peregrino, que dista de Santiago de Compostela 858 km. También aquí comenzamos nuestro recorrido, descendiendo el valle hacia Candanchú, encontrando poco antes de llegar las ruinas del antiguo Hospital de Santa Cristina, una hospedería construida hacia finales del sigloXI a unos 1550 m.
Estaba formada por un conjunto de edificaciones en torno a una iglesia románica. En el "Códex Calixtinum" fue considerado "unum de tribus mundi hospitalibus", uno de los tres hospitales más importantes del mundo junto a los de Jerusalén y San Bernardo. Este hospital se estableció aquí porque muchos peregrinos cruzaban el summus portus camino a Santiago, y éste era uno de los pasos más difíciles por la dureza de su clima y sus montañas. A los peregrinos se les daba hospedaje gratuito durante tres días y si estaban enfermos se les cuidaba hasta que sanasen. Si moría uno, se le enterraba en una pequeña fosa junto a la capilla.
En su composición contaba con una iglesia, el hospital con su taberna, un monasterio y la necrópolis. El Hospital fue abandonado por los monjes, obligados por las Guerras de Religión, a mediados del siglo XVI, entre Católicos y Hugonotes (Protestantes franceses). Después con la Guerra de Sucesión en 1707, sufrió un incendio y se reabrió como un simple mesón para viajeros. Ya en 1808 el ejército francés acabó por destruirlo durante la Guerra de la Independencia.
Una vez en Candanchú, población perteneciente al término municipal de Aísa, podemos visitar los restos del castillo defensivo que dió nombre a la población: "Camp d'aljub" o "Candalxú". Fue construido en el siglo XIII y se encuentra en un peñón sobre el barranco que abre el río Aragón entre el Tobazo y La Raca. De él quedan restos de su planta y el alzado de su muralla occidental.
De vuelta al camino de Santiago y camino de Canfranc, llegaremos al principio del valle de la Canal Roya, donde encontramos, siempre vigilante, una chimenea como símbolo de los restos de la antigua Fundería de L'Anglasse, superviviente del complejo industrial donde se fundían el cobre y el hierro de las minas próximas, a finales del sigloXVIII.
Una vez pasada la zona de L'Anglasse y siguiendo la pista de Canal Roya, retomarmos el camino de Santiago perdiendo altura y cruzaremos por un puente el barranco de la Canal de Izas, precioso valle que comunica con el valle de Tena a través de Formigal. Poco antes de llegar a Canfranc-Estación pasamos bajo un paredón sobre el cual se alza dominante el fuerte de Coll de Ladrones, al que podremos acceder por estrecho sendero o por pista forestal. (Continuará)

7 nov 2009

CAMINOS DE OTOÑO EN FAMILIA.

El otoño (octubre/noviembre) es, junto con la primavera, la mejor estación para realizar pequeños paseos educativos en familia por la montaña. Canfranc-Estación se presta a ello de manera natural y desinteresada.
Para sacar buen partido de estos paseos, especialmente con los niños, podemos preparar previamente alguna actividad como recogida de frutos de otoño (bellotas, castañas,..) realizar un cuaderno de hojas de árboles y aprender a distinguirlas, buscar setas, o simplemente aprender a reconocer especies y fotografiarlas. Así pues, no olvidaremos preparar nuestra mochila con los útiles necesarios de recolección, guías y cámara fotográfica. Y sobre todo deberemos inculcar el respeto por la naturaleza. (Existen normas y cuotas para la recolección de setas en el valle de Canfranc. Preguntar en el Ayuntamiento).
Con niños pequeños hay dos recorridos sencillos para realizar: el paseo de los Ayerbe y el paseo de los Melancólicos, uno en cada ladera de los montes de Canfranc-Estación.
El paseo de los Ayerbe lo tomaremos desde el final del pueblo, por detrás de los edificios que quedan en el lado oeste e la carretera frente al monumento del antiguo túnel ferroviario de Somport. Enseguida comienza una pista que nos presentará un precioso paisaje otoñal con diversidad de especies arbóreas. El camino discurre por debajo de las piscinas, pasa por detrás de la Iglesia y el Ayuntamiento, y termina en el sur del pueblo, junto a las Escuelas y las antiguas casas de Forestales que actualmente se van a dedicar a otros menesteres.
Al otro lado de la carretera , desde la pista que sube a Coll de Ladrones (desvío a la derecha en el km.668), sale un sendero marcado denominado Paseo de los Melancólicos. Desde éste camino podremos disfrutar de vistas de la antigua Estación Internacional y sus andenes abandonados, así como de un precioso bosque de pinos, hayas, abetos, avellanos, bojes, acebos, coscojas... y un sinfín de especies con las que aprender jugando. El sendero acaba enlazando al sur con la pista de Picaubé, cerca de la central de Canal Roya, dónde podremos aventurarnos en los numerosos búnqueres restaurados de la "Línea P" con nuestras linternas.
Sobre todo, os invito a disfrutar de los colores del otoño, que se prestan a ser pintados o retratados, la mejor forma de recolectar respetando nuestros bosques.

14 oct 2009

TRAVESÍA CIRCULAR POR LA LADERA OESTE

Nuestro punto de partida será el sendero que sale detrás del Ayuntamiento de Canfranc desde el conocido paseo de los Ayerbe. En aproximadamente 10 minutos nos encontraremos una de las casetas de falsa cúpula que existen en la zona y que servían de refugio a los pastores. Siguiendo la ascensión por el bosque pasaremos por los accesos a la 1ª y 2ª travesías de Estivellas, que sirven de magníficos miradores, pero que no atravesaremos.
Continuaremos por largos zig-zags para salvar una faja rocosa de caliza hasta llegar a un pequeño mirador en la parte más al sur del camino. Luego tras atravesar un bosque de hayas primero y uno de pinos y abeto rojo después, pasaremos por los antiguos viveros de Secrás.(1h. 15 min.)
Seguiremos la ascensión por marcado camino hasta la Olla de Estivellas, por encima de la cola de caballo. (2h. escasas). Una vez aquí tomaremos el camino que sube a la izquierda y que nos lleva hasta la Fuente del Centenario en aproximadamente 30 minutos. Aquí podremos refrescarnos y con algo de paciencia observar grupos de sarrios en la falda de la peña que queda encima a nuestra izquierda. Si tenemos tiempo y fuerzas podemos continuar ascendiendo otros 30 min. hasta el paso y refugio del sarrio, eso sí, utilizando un poco la intuición.

Tras el descanso iniciamos nuestro descenso, primero hasta la Olla de Estivellas, y desde aquí tomando el camino de Estivellas, que primero nos deja a los pies de la Cola de Caballo, (preciosa cascada en primavera), y tras dejar atrás sendas travesías y la Fuente del Burro, nos deposita de nuevo en el Paseo de los Ayerbe en aproximadamente 1h. 30 min.
Este recorrido que se realiza en unas 4 horas, es perfecto para fotografiar numerosas especies de flora pirenáica en primavera.